martes, 10 de marzo de 2015
jueves, 26 de febrero de 2015
Viviendo nuestra Semana Santa
Próxima ya dicha festividad religioso-cultural,
aportamos en estas páginas, este artículo que publica la Junta de Hermandades y
Cofradías de Consuegra en el programa de actos correspondiente a la presente
edición:
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| Imagen del Nazareno a prueba en su nueva carroza,
antes de salir por vez primera en procesión en la primavera de 1989 |
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| Procesión del Viernes Santo de 2014 |
25 AÑOS DE LA CONGREGACIÓN DE JESÚS NAZARENO
Fueron tantos los acontecimientos y
novedades experimentados por la Semana Santa consaburense durante el último
lustro de la década de los 80 del pasado siglo que, para desglosarlos,
necesitamos hacerlo de forma detallada, aunque sea con un año de retraso. Así
ocurrió en el programa de la pasada edición, tratando del 25 aniversario del
resurgir de los "Penitentes del Pincho" que tuvo lugar en 1988. Algo
similar ocurre en el presente con la Congregación de Jesús Nazareno, cuya
primera salida procesional se realizaba
en 1989; cumpliendo por tanto en 2014 sus Bodas de Plata.
Fue aquel un tiempo lleno de interés por
recuperar el esplendor de nuestra Semana Santa, que por diversas
circunstancias, en gran manera, se había perdido, en cuya actividad
participamos de forma activa, altruista y anónima un grupo de entusiastas de la
misma. Con ello se consiguió recuperar la Cofradía de la Virgen de la
Esperanza; los "Penitentes del Pincho"; la procesión de la tarde
del Domingo de Ramos; la salida conjunta de cofradías el Jueves y Viernes
Santo; la creación de la Junta de Cofradías, así como la edición del programa
de actos y cartel anunciador, exposiciones....
Uno de los más activos componentes de aquel
grupo era Consolación Tabaco Escribano, del cual puedo decir, que aunque él
pertenecía a la Archicofradía de Ntro. Padre Jesús de Medinaceli, y yo la
Cofradía de la Virgen de la Esperanza, nos llegamos a compenetrar de tal
manera, que en todos los "fregaos"
de la Semana Santa, allí estábamos los
dos colaborando.
En este sentido tengo que confesar, que
finalizada la Semana Santa de 1988, con los logros conseguidos en solo dos
años, no sin grandes sacrificios de todo tipo, yo personalmente me sentía ya plenamente satisfecho. Lo que no podía
sospechar, era que "Consola" quería ir mucho más lejos. Cierto día me
comunicaba su pretensión de crear una
nueva cofradía para la imagen del Nazareno con la cruz a cuestas de la iglesia
de San Juan.
Si dudarlo, pronto comenzó a contactar con
personas que pudieran estar interesadas en el tema. Una noche, pasada la
vendimia, en su tienda de la calle Goya, se mantenía una primera toma de
contacto, a la cual tuve la oportunidad de asistir como invitado. No serían más
de diez los asistentes, pero estaban todos tan entusiasmados con la idea que,
en dicha reunión se tomaban las
primeras decisiones, entre ellas la inscripción de cofrades y, a groso modo, el
modelo del hábito penitencial.
Puestas las bases, la ilusión despertada
entre aquel reducido grupo, se fue extendiendo y, como dejaba constancia en su
crónica fundacional, el secretario de la cofradía, José Carlos Román: <<A los pocos meses de su gestación, tras varias entrevistas infructuosas
con el párroco de la parroquia de Santa María la Mayor de Consuegra, don Jesús
Martín-Tesorero, una representación del grupo de personas que la quiere formar,
se reúne en el despacho parroquial, el 25 de noviembre de 1988, donde se decide
la creación inmediata de la cofradía, indicándose el nombre de Congregación de
Jesús Nazareno, para recuperar el espíritu
de una antigua cofradía de este nombre existente en la parroquia en los
siglos XVI al XIX.>>
Según la misma fuente: << El 9 de enero de 1989, se celebra una asamblea general resultando elegida la primera junta de gobierno,
compuesta por: Mª Carmen Romeral Alcázar, hermana mayor; José Carlos Román
Gómez, secretario; Eusebio Moraleda Fernández, tesorero; Jesús Ángel Pérez
Palmero y Mariano Torres Jaime vocales.
Junto a los ya mencionados, se consideran también cofrades fundadores:
Luis Miguel Gallego Rodríguez, Mª Concepción Valle Punzón, Javier Díaz
Casanova, Abel Moraleda Romeral, Mª Pilar Rozalén Casanova, Gema Mª Rojo Roco,
Mª Carmen Pérez Casas, Rosario Pérez Casas, Mª Teresa Tabaco Rodríguez, Emilia
Gutiérrez Rodríguez, Agustín A. Gallego Gutiérrez, Sagrario Fernández Béjar,
José Antonio Díaz Rodríguez, Rocío Gutiérrez Rodríguez, Mª Gema Novillo García,
Marta Muñoz Gálvez, Carlos Huertos Gutiérrez, Francisco Javier Valle, David
Díaz Casanova, Petra Navarro Rodríguez y Juana Mª García Rodríguez.>>
Tras acondicionar la imagen titular, labor
que llevó a cabo Gregorio Santoscana, y la donación de una carroza por parte de
Gerardo Tabaco, el Jueves Santo, 23 de marzo de 1989, salía la cofradía
por vez primera en procesión
acompañando a la imagen de Jesús Nazareno, mientras el Viernes Santo lo hacía
con el Cristo de la Caridad. En años sucesivos lo viene haciendo con el Hecce-Homo, acogido como co-titular.
Desde entonces la cofradía, a base de tesón se ha consolidado de tal manera
que, pese a su corta edad, aunque ya pasa de los 25 años, su presencia es todo
un orgullo para la Semana Santa consaburense.
Julio García Ortiz
jueves, 29 de enero de 2015
EN EL V CENTENARIO DE SANTA TERESA DE JESÚS
Estamos ya inmersos en el año del
V Centenario de Santa Teresa y en las celebraciones en honor a la Santa. En
Consuegra también podemos congratularnos de poseer un convento carmelita que se
levantó a finales del siglo XVI como fundación dentro de la reforma propiciada
por la santa. Rescataremos hoy una crónica carmelitana, fechada en 1683, donde
se apuntan varios datos sobre la creación del convento consaburense. Dedicamos
estas líneas, a todas las monjas (muchas de ellas consaburenses) que han pasado
por nuestro convento desde aquel 3 de mayo de 1597 hasta la actualidad, donde
la comunidad sigue manteniendo viva la llama de la Fe y el cariño a la orden a
la que dedican su vida.
Dice
la crónica que el convento de Consuegra se llama de San José, fue costeado
principalmente por el prior de San Juan don Fernando Álvarez de Toledo,
perteneciente a la importante familia de los Alba. Ofreció para fundar el
convento 12.000 ducados, algunas alhajas y algunas rentas. Quiso dotar el
convento con renta para cuatro capellanes. Murió el prior sanjuanista el 21 de
octubre de 1591, dejando en su testamento dispuesta la ayuda para este
convento. Además, dejó fijada como obligación, que su cuerpo fuera enterrado en
la capilla mayor del convento consaburense. Llegó 1597, y se eligieron a siete
hermanas para funda el convento Carmelita de Consuegra, que fueron: Maria del
Nacimiento (Priora), María de San José (subpriora), Francisca de las Llagas,
María de la Encarnación, Ana de San José, Juana de Jesús y Luisa de San
Gregorio, siendo las dos primeras discípulas de nuestra querida Santa Teresa de
Jesús.
Pasó
un tiempo, y los fondos que había cedido el Prior para su economía, se encontraron
embargados ante las deudas que también había dejado el bueno de don Fernando de
Toledo, y por ello, ante las estrecheces y falta de fondos, intervino un
madridejense muy conocido, fray Melchor Cano, de la Orden de Santo Domingo, el
cual intercedió ante el rey Felipe III, para que se anulase el embargo que
pendía sobre la dotación del Prior, y así ese dinero repercutiera en la
comunidad. Desgraciadamente, no llegaron íntegros los 12.000 ducados y las
pobres hermanas tuvieron que seguir reclamando donaciones y ayudas por doquier.
En
la crónica, hemos encontrado un dato curioso y a la vez novedoso, relativo al
enterramiento del prior don Fernando Álvarez de Toledo. Hasta ahora sabíamos
que se había enterrado en la iglesia original del convento, la cual se modificó
un siglo después, transformándose en la que actualmente conocemos, tal y como
ha comentado ya nuestra compañera Ángeles Anaya en el blog "Tesoros de Consuegra", del Círculo Cultural Consaburense, (pinchar para ver el artículo). Pues bien, en la crónica se dice que el
cuerpo del Prior, originariamente se había enterrado “en la parroquia de Santa María” y que
gracias a María del Nacimiento, Priora del mismo, se consiguió que el Prior don
Antonio de Toledo autorizase el traslado al interior del convento, como así lo
había dispuesto su fundador. Desgraciadamente, nos siguen faltando datos para
poder ubicar exactamente el cuerpo del Prior, pero, no cesamos en investigar, y
quién sabe si dentro de muy poco tiempo, estaremos cerca de poder ubicar el
enterramiento de este interesante personaje de la España del siglo XVI.
Seguiremos recordando en sucesivas entradas del blog, más datos y
curiosidades del convento de Carmelitas Descalzas de Consuegra.
José García Cano
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En el V Centenario de Santa Teresa de Jesús
lunes, 26 de enero de 2015
Presentación
Pensábamos esperar un tiempo más
en comenzar este blog o cuaderno, que inicia aquí su andadura, por
llamarlo con un término quijotesco, que por su carácter altruista y
desinteresado, pretendemos llevar a cabo, quien esto escribe, y dos quijotes:
J. García Cano y J. García Ortiz, con los que comparto esta pequeña aventura.
Pero hemos adelantado nuestros planes para ponernos al día entre tantos
medios informativos, como circulan actualmente por la redes sociales.
Con
ello pretendemos usar esos mismos medios para abrir una nueva ventana donde
asomarnos, ampliando a su vez nuestros objetivos, como es principalmente,
el informar de cuanto sucede en el día a día del acontecer consaburense.
Toda la labor que llevamos a cabo, de
investigación y difusión de nuestra historia y cultura, trataremos de ponerla
en valor; proponiendo a su vez iniciativas a través de las distintas
publicaciones que forman parte del proyecto "Consuegra en la Historia",
que llevamos a cabo desde el Centro de Estudios Consaburenses Francisco Domínguez Tendero , al que
se une este blog, que pretende sea un complemento a los "Cuadernos
de Historia y Cultura Popular" cuyo primer número salió a
la luz a principios de 2014, con una gran acogida, -aprovechamos para indicar,
que aún se puede adquirir en estancos y librerías-y que seguiremos editando con
una periodicidad bianual, y de hecho ya está en imprenta el número 2. Este nuevo
volumen tendrá un contenido netamente histórico, con temas de interés, entre
otros, el Fuero de Consuegra.
No estaría de más explicar,
cómo, cuándo, porqué y quiénes participan en esta aventura que se iniciaba hace
cinco años. Pero no queremos alargar demasiado este preámbulo por lo que, en el
enlace de la parte inferior podrán los internautas leer el prólogo del primer
Cuaderno, para que, a través del mismo, los interesados puedan conocer como se
gestó nuestro proyecto.
No ha sido casualidad que este blog
arranque en el mes de octubre, justo después de la LII Fiesta de la Rosa del
Azafrán, tras un evento que ha puesto a Consuegra en el candelero nacional e
internacional, difundiendo a los cuatro puntos cardinales nuestros valores
manchegos, y nuestro patrimonio histórico-cultural. Es para nosotros, el
momento perfecto para comenzar a hablar de tradición, etnografía, historia y
cultura...
Francisco Domínguez Gómez
viernes, 5 de diciembre de 2014
Consuegra y el Trienio Liberal
Con motivo, un año más, de la
conmemoración del Día de la Constitución de 1978, desde el Archivo Municipal de
Consuegra queremos aportar nuestra granito de arena a la celebración de tal
efeméride, publicando los siguientes documentos conservados entre el fondo de
este archivo, y que esperamos que sea del gusto de todos.
Actas de sesiones capitulares del Ayuntamiento de
Consuegra durante el Trienio Liberal 1820-1823
ACTA 1
Proclama del Ayuntamiento de Consuegra, a favor del
Sistema Constitucional promulgado en 1812, en las Cortes de Cádiz
Sesión plenaria del Ayuntamiento de Consuegra, reunido
el 5 de enero de 1823, por el que se acuerda publicar una exhortación a favor
del actual sistema constitucional y la defensa de las libertades:
“(…) contra la tiranía del genio de la Francia, no nos
han de dar bastante convencimiento para unir nuestros verdaderos intereses en
la misma forma que lo estamos en la Religión, el Idioma y en las Costumbres de
nuestros Padres (…)”.
Por otro lado se revitaliza y engrandece la época de
los reyes godos, considerándola el germen de España:
“ (…) así lo fueron nuestros mayores recobrando la
independencia y amable libertad de que siempre habían gozado bajo la dinastía
Goda que duró trescientos años y forma la época más gloriosa de la España, y
bajo este admirable Gobierno se establecieron entre nosotros las leyes
fundamentales de nuestra Constitución Política, y el origen de nuestras
costumbres y patria (…)”
Posteriormente se cita dos épocas que consideran
funestas ya que menoscabaron las libertades y derechos del ciudadano, una de
ellas tras la invasión sarracena, y otra durante el reinado de Carlos V “que
introduciendo tropas en la Nación nos sumergió en la tiranía”.
Y culmina
con la siguiente arenga:
“(…) Es bien cierto que en nuestra Constitución no hay
nada nuevo, sino una copilación de nuestras leyes antiguas, que hicieron la
gloria y la felicidad Nacional cuando regían, y nos restituirán a aquel feliz
estado, si somos dóciles, virtuosos y valientes. Para lograr esta felicidad, no
basta obedecer la ley, respetar las autoridades, y contribuir al Estado, cuando
entre nosotros reyne la discordia y la diversidad de pareceres, que solo puede
acarrearnos la Guerra y la desolación; y para evitar estos males, es preciso
que nos consideremos como hombres, como ciudadanos, y como cristianos; que
ejerzamos la hospitalidad y la beneficencia; seamos justos y benéficos, y
ayudemos a nuestra patria con nuestra persona, vidas y haciendas, haciendo
conocer que nuestra Constitución protege y afianza nuestra Religión, nuestra
Monarquía, y nuestras libertades en general y en particular devolviendo al
hombre aquel estado primitivo con que lo crió el autor de la naturaleza (…)”
Ref. Sig.
AMC 1/002. Libro Capitular 1820-1826 (Pags. 176-177)
ACTA 2
Sesión plenaria del Ayuntamiento de Consuegra, donde
se pone de manifiesto las tensiones y enfrentamientos que se estaban
produciendo en toda España, durante la época del Trienio, entre aquellos
ciudadanos defensores del orden constitucional y aquellos que continuaban
abogando por un sistema monárquico y absolutista, encarnado en la figura del
rey Fernando VII
Edicto del Ayuntamiento de Consuegra, publicado el 21
de enero de 1823, con el objeto de tratar de apaciguar los ánimos a causa de
ciertos altercados vecinales:
“ El Ayuntamiento Constitucional de esta villa (…), ha
visto con desagrado varios rótulos que en la mañana de este día han aparecido
inscriptos sobre las paredes y casas de algunos vecinos de este pueblo, y sin embargo
de que aquellos no son escandalosos, pues según de los que tiene noticia son
reducido a que Viva la Constitución lo unos, otros Viva Riego, mueran los
déspotas y serviles, y no se cita en ellos a personas particulares parece que
se dirigen a las familias en cuyas casas se encuentran, y éstas no podrán menos
por esta razón de incomodarse, y tenerlo por insulto (…) Al mismo tiene
presente los alarmantes pasquines sumamente escandalosos que anteriormente se
han visto fijados en varías épocas a las puertas de los llamados liberales”
Una vez expuesto los motivos, las
autoridades toman cartas en el asunto, aunque como se desprende de sus
palabras, la sangre no llegó al río, y más que una real voluntad de castigar a
los responsables, lo que trata es de llamar a la fraternidad y unidad de todos
los consaburenses:
“Por tanto el Ayuntamiento, que odia altamente
semejante conducta, y castigará a sus autores si puede inquirirlos, exhorta e
invita a todos los habitantes de este pueblo a la tranquilidad y cordial unión,
amor al sistema y respeto debido a las autoridades, creyendo sea bastante a
contener a los culpantes de tales libelos e inscripciones la pública
manifestación que hace del desagrado con que ve tan errados procederes, pues
que de continuarse en lo sucesivo, se verá precisado a desplegar su autoridad,
para que experimente el debido castigo”
Ref. Sig.
AMC 1/002. Libro Capitular 1820-1826 (Pags. 179-180)
(*) Para ampliar información y conocer más datos al
respecto, visiten el blog del Archivo Municipal de Consuegra:
Consuegra, diciembre de
2014
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Consuegra y el Trienio Liberal
martes, 25 de noviembre de 2014
DOS CALLES CON
DEDICACIÓN CONSABURENSE
A
instancias del Centro de Estudios Consaburenses F.D.T. en el transcurso de la
presentación del nº 1 de “Consuegra,
Cuadernos de Historia y Cultura Popular” dos de nuestros componentes
solicitaban públicamente sus intervenciones el nombre de: Subida de Pedro Albacete a la calle donde se inicia la carretera de
La Cuesta, y la dedicación de la calle del Arco, que mantiene su titulación
actual, a Norberto García-Roco y Oteo.

Tras hacerse eco de la idea, nuestro alcalde, Benigno Casas, ambas peticiones eran llevadas a Pleno, siendo aprobadas por unanimidad en la sesión celebrada el 18 de junio de 2014.
Ambas placas han sido ya colocadas en sus respectivos lugares.

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Dos Calles con dedicación Consaburense
martes, 18 de noviembre de 2014
LAS AVENTURAS DEL
CONSABURENSE DIEGO
GALÁN A LA PANTALLA
Un personaje consaburense, entre tantos como
ha dado nuestra historia y que inevitablemente pensábamos tratar y plasmar en
nuestros “Cuadernos de Historia y Cultura Popular”, era Diego Galán, del que, a
pesar de haber transcurrido más de cuatro siglos de su nacimiento, en 1575, se
tienen datos suficientes de su vida, y andanzas, como para escribir varias
novelas, principalmente a través de sus propios relatos, reflejados en un
manuscrito autobiográfico, que muchos años después de su fallecimiento fue
publicado por "Biográficos Españoles" (Madrid, 1919).
Afortunadamente en Consuegra existe al menos
un ejemplar, que se guarda en el archivo del que fuera Cronista Oficial de la
Ciudad, Francisco Domínguez Tendero, que lo debió conseguir en algún almacén de
libros viejos y antiguos. Después de obtenido el citado volumen para su archivo
de temática consaburense, a finales de los años ochenta del pasado siglo
escribió algunas pinceladas sobre Diego Galán. Un tipo inconfundible de la
España del siglo XVI. Un paisano nuestro, que con 14 años, salió de Consuegra
en 1589 en busca de aventuras.
En Málaga se embarcó como soldado, con tan
mala fortuna, que en el primer viaje fue apresado por los turcos, y vendido
como esclavo en el marcado de Argel.
Sirviendo a diferentes amos, llegó a
Estambul, y recorrió gran parte del Imperio Turco-Otomano, lo que le permitió
acceder a un mundo totalmente desconocido y fascinante para él.
En Consuegra, sus padres que lo habían dado
por muerto, se vieron sorprendidos, lo mismo que el vecindario en general, al
verlo regresar al pueblo once años después. Aquí contó muchas de sus aventuras
e inauditas vivencias.
Años después fijaba su residencia en Toledo,
donde contrajo matrimonio con una dama apellidada Nájera. En la Ciudad Imperial
trató de escribir sus memorias, pero no le fue posible al fallecer hacia 1627,
con unos cincuenta años de edad.
Precisamente el motivo que nos trae el
publicar estas líneas, ha sido la presentación hace pocas semanas, en el teatro
Don Quijote de Consuegra, del corto
cinematográfico que lleva por título: “Diego
Galán, un cautivo toledano en Estambul”.
Dicho trabajo histórico, dirigido por Manuel López
Villegas y Estaban M. Stepanian Taracido, cuenta con la colaboran
catedráticos de universidades de diversos países, participando como actores secundarios,
los consaburenses aficionados: Ángel "Callito", David Pérez, Alberto Moreno, Ángel Rodríguez, Javier
García, Alfonso Díaz y Urbano e Isabel Soto.
Esperamos informar pronto, en este mismo
medio, cuándo dicho corto estará a disposición del público. De igual forma, en
otro Cuaderno de Historia y Cultura Popular, trataremos de ampliar, la vida de
este aventurero, convertido en un escritor más del Siglo de Oro Español.
jueves, 6 de noviembre de 2014
La Fiesta de la Rosa del Azafrán mantiene su hegemonía
Si por algo especial se recordará la LII
edición de la Fiesta de la Rosa del Azafrán, lo será por la climatología
reinante; con temperaturas entre 25 y 30 grados, que se prolongaron durante
todo el mes de octubre, contribuyendo a una gran presencia de visitantes.
Aunque todo lo bueno se imita, en todas parte
se sabe, dónde está lo bueno y lo auténtico. Prueba de ello, según información
de la Oficina Municipal de Turismo, la ocupación hotelera en la ciudad ha sido
prácticamente total, así como la reserva en los restaurantes, que en muchos
momentos no pudieron atender toda la demanda.
ANUNCIO
FESTIVO

El viernes 17, nuestro amigo, Urbano Jiménez
Soto, cual antiguo pregonero, anunciaba
desde el balcón principal del ayuntamiento el inicio de la Fiesta, que tenía en
Ricardo Díaz Salido, el diseñador del cartel y programa anunciador de la misma.
Por la noche quedaban inauguradas las
diferentes exposiciones, así como la
feria agroalimentaria, y de maquinaria agrícola e industrial.
III
ENCUENTRO DE RONDAS
La mañana del domingo 19, organizado por el
Grupo de Coros y Danzas Rosa del Azafrán de Consuegra, en los aledaños de la
calle del Arco, se celebraba el III Encuentro de Rondas, que contó con la
presencia de los grupos Ronda de Motilleja (Albacete) y Ronda la Mijiriega
(Efecto Verdolaga y Amigos, de
Villanueva de la Vera (Cáceres).
PROCLAMACIÓN
DE DULCINEA
Por la noche, en el teatro Don Quijote se
procedía a la proclamación de Aurora Mariblanca Gutiérrez, como Dulcinea 2014,
la cual presidirá todos los actos de la Fiesta.
Presentaron y amenizaron el acto el grupo
poético "Hijos de un río amargo".
CONCURSOS
LOCALES DE MONDA DE ROSA
El viernes día 24, en el claustro del antiguo
convento franciscano daban comienzo los diferentes concursos de monda de rosa
en su fase local, en sus distintas categorías.
Al finalizar el mismo, un grupo de mayores de
la Residencia San Francisco de Asís, recordando viejos tiempos, demostraron sus
habilidad como "mondaores" y "mondaoras".
CAMINANDO
AL "RETROTERO"
A las 12 horas del sábado 24 se realizaba la
primera visita guiada "Caminando
al retrotero" protagonizada por los grupos Vitela Teatro
y Produciendo, trasladaron a los visitantes a mediados del siglo XX, recreando
escenas cotidianas consaburenses en diversos lugares del casco urbano, así como
en el interior de algunas casas solariegas del mismo.
XIX
CONCURSO GASTRONÓMICO
También durante la mañana del sábado, organizado
por la Asociación de Mujeres Nuevos Caminos, en el paseo Ortega Munilla, tenía
lugar el XIX Concurso gastronómico; un evento que cada año gana en
participación y colorido.
Aunque de lo que se trata, es de pasar un
rato lo más agradable posible, siempre viene bien el llevarse algún premio.
En este caso el reparto de premios fue el
siguiente:
1º.- 200 €.- Centro de Día
2º.- 150 €.- Santos Guerrero García
3º.- 100 €.- Isidoro Ortiz Álvarez
4º.- 75 €.- Mª Teresa Lozano Moreno
5º.- 75 €.- Agapito Ortiz Gutiérrez
Premio especial 120 €.- Grupo de Virginia
Gallego Carrasco
CONCURSO
DE HABILIDAD CON TRACTOR
Otro
concurso, que goza de gran tradición y popularidad durante la Fiesta, es el
Concurso de Habilidad con Tractor, cuya clasificación final fue la siguiente:
1º.- 300 €.- Cesáreo Valle Romero
2º.- 200 €.- Javier García del Pozo
3º.- 150 €.- Pablo Rodríguez Valle
4º.- 100 €.- Jesús A. Valle Valle
5º.-
60 €.- Custodio Morales Palmero
6º.-
50 €.- Eduardo Gallego Gutiérrez
MOLIENDA
DE LA PAZ Y DEL AMOR
A las 5 de la tarde en el molino Sancho,
precedida por la representación molinera, del grupo Vitela Teatro, daba comienzo la Molienda de la Paz y del
Amor, en esta ocasión con el lema. "Mujeres
y hombres por la igualdad de género. Que no se menoscaben nuestros
derechos."
A continuación junto al molino Bolero se
ofrecía una muestra de folclore por varios de los grupos que actuarían el
domingo.
ACTO DE
EXALTACIÓN MANCHEGA
Por la noche en el Teatro Don Quijote tenía
lugar el Acto de Exaltación Manchega, cuyo pregón corrió a cargo de Julio
García Ortiz, uno de los coordinadores de esta publicación, cuyo contenido
resultó de interés para los asistentes.
Completó el acto la magnífica actuación
musical de la Banda Municipal de Consuegra, dirigida por José Ramón Monreal,
con la colaboración especial de la soprano Svetlana Bassova.
CONCURSO
NACIONAL DE MONDA DE ROSA DE AZAFRÁN
Otro de los eventos que acaparan la atención
y la curiosidad de los visitantes, es el Concurso Nacional de Monda de Rosa de
Azafrán que tuvo como ganadora por tercer año consecutivo, a Isabel Morales
Crespo de Membrilla, quien se llevó los 650 euros establecidos. El segundo
premio, con 500, fue para
Josefa Carabaño Díaz-Alejo y el tercero dotado con 350 para la
consaburense, Demetria Díaz-Tendero Moraleda.
Los ganadores del concurso infantil fueron:
de 4 a 7 años, Isabel Lomas; de 8 a 10 años, Raquel García Díaz-Tendero; de 11
a 13 años, Ángela García López y de14 a 16, Paula Gálvez.
LII
FESTIVAL NACIONAL DE FOLCLORE
Organizado por el Grupo de Coros y Danzas
Rosa del Azafrán de Consuegra, en la carpa instalada en la Plaza de España tenía
lugar el LII Festival Nacional de Folclore, que contó con la presencia de los
grupos Villa del Escorial; Amigos de la Jota de Teruel; Coros y Danzas de Lorca
y el grupo local.
REFLEXIÓN
FINAL
Por todos estos condicionantes, la Fiesta es
un gran motor de la economía local, donde, alojamientos, restaurantes y otras
industrias han recibido un gran apoyo económico durante estos días.
Por otro lado, la gente ha venido a buscar
azafrán de Consuegra . Esto es un premio. Cuando nadie creía que se podía mantener
una fiesta dedicada a un producto que había caído en picado, fue precisamente
el citado evento quien sirvió de revulsivo y escaparate para que el azafrán manchego siga siendo considerado, sin
duda alguna, el mejor del mundo.
lunes, 27 de octubre de 2014
LII Fiesta de la Rosa del Azafrán de Consuegra
Al haber
sido Julio García Ortiz el Pregonero de esta Fiesta tan querida y sentida por
los consaburenses, donde ha plasmado perfectamente ese amor a su tierra y a su
cultura que viene demostrando desde hace unas décadas con sus artículos,
libros y diferentes publicaciones, es uno de los motivos de la apertura de esta
nueva actividad que iniciamos desde el Centro de Estudios Consaburenses F.D.T.
PREGÓN DE LA LII FIESTA DE LA ROSA DEL AZAFRÁN 2014
Sr. alcalde, Sra. concejala de Turismo, autoridades,
amigas y amigos, buenas noches a todos.
Hecho este inciso, aunque lo pueda parecer, no me he olvidado de Aurora,
nuestra querida y sin par Dulcinea, cuya belleza y galanura se manifiesta con
todo su esplendor en este escenario. Precisamente a ella, me quiero dirigir con
aquellas palabras que Don Quijote dedicaba a su dama: <<¡Oh señora de la hermosura, esfuerzo y vigor del debilitado
corazón mío! Ahora es tiempo que vuelvas los ojos de tu grandeza a este tu
cautivo caballero, que tamaña aventura está atendiendo.>>
Ésta,
mi particular aventura, comenzaba el pasado 23 de septiembre, cuando recibo una
sorprendente llamaba telefónica del alcalde, Benigno Casas, aquí presente,
proponiéndome ser el pregonero de la 52 edición de la Fiesta de la Rosa del Azafrán.
Sin salir de mi asombro, la primera reacción fue comentarle la premura
de tiempo para preparar con ciertas garantías, algo tan importante, y trascendental para mí, como es el ensalzar
mediante un pregón, un evento festivo-cultural, como éste, que desde que se
creó hace más de medio siglo lo he considerado como algo propio.
Nuestro primer edil, que dijo confiar plenamente en mi persona, ante mis
dudas, me concedía 24 horas de reflexión. Cumplido el plazo, no me podía negar.
Principalmente, porque tal confianza debía ser correspondida. En cuanto a la
falta de tiempo, era algo secundario.
Ya fríamente, comencé a razonar lo que este
momento supone para la Fiesta; pues, de este acto, han sido protagonistas personajes
tan ilustres e inimitables, como Fina de Calderón, Federico Muelas, Ricardo de la Cierva, José Bono, José Luis Pécker...
Pero si con solo recordar los nombres de
estos, y de otros no menos destacados oradores, que jalonan la lista de
pregoneros, me sentía por momentos abrumado, mi ilusión se hizo patente al
recordar, que podía tener el honor, de sumarme al grupo de consaburenses que,
de igual manera, han tenido hasta la fecha, la oportunidad de ensalzar esta Fiesta
tan querida para todos nosotros: El recordado Cronista Oficial de la Ciudad, Francisco
Domínguez Tendero; el periodista televisivo, Armando Huerta Moreno; el actor
Nicolás Dueñas; el historiador Juan Carlos Fernández-Layos de Mier y, finalmente,
mi amigo, el periodista deportivo Vicente Merino González; del cual tengo que
decir, que al ser uno de los primeros en enterarse de mi designación como
pregonero, no dudó en apoyarme en el protagonismo que se me asigna en este Acto
de Exaltación Manchega; algo que trataré de hacer en la medida de mis
posibilidades.
Según
el Diccionario de la Lengua Española, la palabra exaltar, quiere decir: <<Elevar a alguien o algo a gran auge
o dignidad. Realzar el mérito o circunstancias de alguien y avivar o aumentar un sentimiento o pasión.>>
En el caso que nos ocupa, ese alguien a exaltar, no será otro que Consuegra y
La Mancha, pues ambos son la misma cosa.
Pero, también, como todo, la exaltación en demasía puede derivar en la
adulación o incluso en el fanatismo, que no será mi caso. Los halagos y elogios a Consuegra en
general, y a la Fiesta en particular, si por ventura los merecen, deben venir
de fuera. Pues como decía Don Quijote: <<La
alabanza propia envilece>>.
Siendo realistas, Consuegra es un pueblo como
otros muchos de la geografía manchega. Pero también está dotado de unas
características tan definidas que, por su historia e idiosincrasia, para bien o
para mal, le hacen distinto a los demás.
Quizá
su eterna dependencia de la agricultura, con las limitaciones que esto conlleva
en todos los sentidos, le haya privado de buscar otros horizontes, que sin duda,
le habrían llevado por caminos bien distintos. Por otro lado, si los
consaburenses, en lugar de actuar de forma individual, y con la poca constancia
de que casi siempre hacemos gala, lo hiciéramos colectivamente, con tesón y
perseverancia, buscando nuevas
iniciativas, la situación sería bien distinta.
Allá por 1946, un forastero, concretamente, el
Hermano de La Salle, Buenaventura Gil, director del Colegio san Gumersindo, catalogaba
de esta forma el carácter de los consaburenses: <<Lástima que la manera de ser del pueblo -que ellos mismo
reconocen- no favorezca a la constancia. ¡Mucho entusiasmo para empezar y nada
más ! Y esto no solo en lo que a la Escuela se refiere, sino en todas las
cuestiones locales.>>
De ello
tenemos hoy una muestra. Si en otras ocasiones hemos visto en este mismo
escenario a un grupo de chicas formando la corte de honor de Dulcinea; hoy, es la
propia Aurora, que ya en una ocasión fue dama y en otra Dulcinea infantil, quien
tiene que asumir ella sola todos estos papeles.
Pero volviendo a la exaltación de lo
consaburense, puedo decir, que si desde pequeño siempre me ha interesado cuanto
afecta a ésta nuestra antiquísima ciudad, quien puso los cimientos fue mi
abuelo Polineo Ortiz, el cual colocaba en mis manos el programa de feria, conocido
popularmente como "festejo",
que todos los años, llegado el día 8 de septiembre, festividad de la Virgen de
la Blanca, al finalizar la Rifa del Cristo, repartía puntualmente el tío Bibino
Rodríguez, alguacil municipal, situado bajo el arco del reloj de la plaza de
España.
Tomaba yo con tal ilusión el "festejo" que, aunque a duras
penas sabía leer, antes de llegar la feria ya me sabía de memoria, no solo la programación, sino todos los anuncios, incluida
la habitual poesía de Santiago Mariblanca. "El Duende del
Portachuelo".
Pero sería años después un simple libro, quien
me abría definitivamente las puertas hacia mi total
"consaburanismo".
Contaba yo con unos once o doce años cuando,
siendo alumno del citado Colegio de los Hermanos, durante las largas vacaciones
de verano solía ir a la Biblioteca Municipal, situada en el Colegio del Cristo,
en busca de alguna publicación que saciara mi curiosidad infantil. Cierto día, sin pensar, me topaba con una
obra de Luis Moreno Nieto, con el cual -dicho sea de paso- muchos años después
entablé una grata amistad.
Se trataba del libro: <<Los Pueblos de la Provincia
de Toledo>>, editado en 1962, cuyo
título llamó poderosamente mi atención. En él aparecían pormenorizados
todos los pueblos toledanos, dedicándoles a cada uno las páginas precisas,
según su categoría e importancia.
Ni
que decir tiene, que me fui directamente al capítulo de Consuegra. Entonces,
una especie de emoción contenida se extendió por todo mi ser. Acostumbrado a
los libros de geografía e historia de la editorial Bruño usados en el colegio, los
cuales, como es natural trataban temas de España y del mundo; el ver por vez
primera fotografiados en un libro, el castillo, la iglesia de San Juan, la del
Cristo y otros monumentos de mi pueblo fue algo especial. Tras la primera y
grata impresión, como si hubiera encontrado un tesoro, me llevé el libro a una mesa de la biblioteca,
para después solicitar su préstamo.
Ya
en casa, fui repasando detenidamente su contenido, descifrando de manera
especial los capítulos relacionados con nuestra ciudad, y los pueblos vecinos.
Aquella experiencia despertó en mí unas mayores ansias de conocer todo lo
nuestro. Entre otras cosas, me había permitido situarme en los pasajes más
significativos de nuestra historia, resumidos por Domingo de Aguirre, Juan de
Mariana, el Conde de Cedillo, Gabriel Casanova, y otros no menos prestigiosos
autores.
En rasgos generales, se habían disipado muchas
de mis dudas. El castillo, como se decía, no lo edificaron los moros, pues la fortaleza
ya existía cuando el año 711, tras la
Batalla de Guadalete los musulmanes llegaron a la península; y, donde, según
las crónicas, entraron en escena personajes visigodos asociados a Consuegra:
como el rey Don Rodrigo, el Conde Don Julián o Florinda la Cava.
La posterior Reconquista motivó sucesivos episodios
guerreros, entre ellos la célebre batalla de 1097, donde encontró la muerte Diego
Rodríguez, hijo del Cid Campeador.
Seguía la narración histórica del libro, con
la repoblación de la comarca por la Orden de San Juan, convirtiendo a Consuegra
durante casi siete siglos en cabeza de su Priorato en Castilla y León.
Pero lo que más me sorprendió, fue el percatarme,
que la antigüedad de Consuegra se pierde en la noche de los tiempos. Que en el
cerro Calderico existen los restos de un asentamiento ibérico del siglo VI
antes de Cristo. Que sus moradores, se vieron involucrados de manera indirecta,
en las Guerras Púnicas, libradas por cartagineses y romanos, y los posteriores enfrentamientos
bélicos entre partidarios de Sertorio y de Sila.
Con el restablecimiento de la paz, no sabemos,
si invitados u obligados, nuestros ancestros carpetanos bajaron a la llanura,
dando ello origen al actual casco urbano de Consuegra. Con toda seguridad,
salieron ganando, pues la avanzada civilización procedente de Roma les dotó de
infraestructuras inimaginables, como el agua potable, una presa para regular
las aguas del Amarguillo, varios puentes sobre su cauce, murallas defensivas, termas, y un circo para su recreo y diversión.
Con
ello, según eruditos historiadores romanos de la talla de Plinio I el joven,
Antonino o Tito Libio, nuestra localidad llegó a convertirse en un <<municipium>> de primer
orden dentro de la Hispania Citerior. Otro historiador, de aquella época, Tolomeo
Alejandrino escribía al respecto: <<En
la Mantua Carpetana, el más antiguo y noble pueblo es Consabura>>.
Aquel
citado volumen, no solo satisfizo mi curiosidad histórica, sino que, en su
aparatado de datos generales, venía a decir, que en 1961 la población de
Consuegra era de 10.000 habitantes, añadiendo: <<aún cuando la emigración ha
contagiado algún tanto a los vecinos, no disminuye el vecindario, debido al
aumento de la natalidad.>>
Precisamente, arrastrado por aquel fenómeno
migratorio, en 1970, con 18 años dejaba yo
el terruño para fijar mi residencia en Madrid, de donde, por cuestiones
laborales, no se podía venir al pueblo cuando uno deseara. Si por lo dicho anteriormente,
ya era portador del espíritu consaburense, en esta situación experimenté algo
que solo se siente cuando uno está lejos. No solo se echa en falta la familia y amigos, sino
la silueta incomparable de La Cuesta surgiendo en medio de la llanura manchega;
el cauce seco o con agua del Amarguillo, sus paseos, calles y plazas, las
torres de nuestras iglesias...
Por
eso, los consaburenses que pecamos de ser fríos de carácter a la hora de ensalzar
lo que tenemos, cuando vivimos fuera de Consuegra, nos convertimos en
apasionados embajadores de nuestro patrimonio, de nuestras fiestas y de nuestras costumbres.
Rememorando todo esto, me identifico con un
soneto que, Antonio Clemente escribió por aquellos años:
Yo soy como un molino de esta tierra,
recogido y al suelo replegado,
con un pico de afanes proyectado
hacia el gris horizonte que se cierra.
Dentro de mis entrañas una guerra
revoluciona mi ánimo parado.
En círculo se mide lo que he andado
desafiando al polvo de la tierra.
Me embarga soledad como al molino,
y tengo en el mirar monotonía
de corazón, de ropa y de paisaje.
Como él estoy mudando de destino
un día, y otro día y otro día,
un viaje, y otro viaje y otro viaje.
Ahora, como recordar, dicen que es volver a
vivir, viajemos en el tiempo para situarnos de nuevo en aquellos años sesenta
del pasado siglo, cuando tenía lugar el nacimiento de la Fiesta que tratamos de
exaltar. Con la imaginación trataremos de recorrer, aunque sea someramente, los
periodos estacionales, a través de las manifestaciones culturales y festivas de
nuestra ciudad.
De
todos es conocida aquella frase ya carente de vigor que venía a decir: <<Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol, Jueves
Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.>> Pues bien, yo tengo otra
de cosecha propia que dice: <<Tres
días hay en el año difíciles de igualar: Viernes Santo, 21 de septiembre y la
Fiesta del Azafrán>>. Sin duda, tres señaladas fechas sobre las que
se sustenta la totalidad del calendario festivo consaburense.
Como empezaría
diciendo cualquier evangelista: En aquel tiempo..., habiendo dejado atrás las
navidades, nuestro repertorio festivo daba comienzo la tarde del 5 de enero, víspera
de Reyes, cuando, las calles de Consuegra se llenaban de alegría, conformando
un mosaico multicolor de improvisados disfraces que la gente denominaba: <<vestirse de reyes>>;
cuando ni la propia indumentaria grotesca guardaba relación alguna con dicha
festividad. Era, en definitiva, nuestro original y peculiar carnaval, pues el
auténtico estaba prohibido.
Aprovecho para lanzar la idea de, entre
todos, Ayuntamiento, asociaciones y particulares, el recuperar esta fiesta tan singular,
que era única en nuestro pueblo, mientras el carnaval ahora se celebra en todas
partes.
Días después, tenía lugar la fiesta de san
Antón, cuya sencilla programación en torno a la ermita de san Rafael servía de esparcimiento
para la población en general, marcando un punto y seguido a las tareas de
recolección de la aceituna.
Entrada la primavera, llegaba la Semana Santa
que, con sus sobrias procesiones, tenían en el Viernes Santo la primera fiesta
señalada con mayúsculas en nuestra particular trilogía. El recogimiento y el
rigor de aquellas jornadas religiosas, se tornaba en alegría el Domingo de
Resurrección. Por la mañana, en muchas ventanas aparecían colgados los judas,
mientras por la tarde, las laderas de La Cuesta se desbordaban para degustar familiarmente
el hornazo.
Avanzaba el año, y el estío mesetario nos
deparaba sus rigurosos calores donde, interminables
eran las tareas agrícolas, únicamente interrumpidas por las fiestas
consideradas "grandes" de
san Pedro, Santiago, y la Virgen de Agosto, en las cuales no faltaba incluso
alguna novillada económica.
Cuando
ya las diferentes cosechas cerealistas estaban en los graneros, en el horizonte
más cercano se vislumbraba septiembre, nuestro mes festivo por excelencia.
Si
Consuegra tiene muchas peculiaridades, las fiestas patronales no iban a ser una
excepción. Ellas giran en torno a dos antiquísimas devociones:
Por un lado, la Virgen de la Blanca, venerada siglos atrás en el
castillo, que celebramos el día 8; y por otro, la del Cristo de la Vera-Cruz que
tiene su culmen el día 21, nuestra segunda fecha predilecta, coincidente con la
feria, que ya en el siglo XVII se celebraba en honor a san Mateo.
Con san
Miguel, jornada en que los gañanes se ajustaban para el año agrícola se daba
paso al mes de octubre.
Dicen los románticos y soñadores: Que nada le
viene mejor a La Mancha que el otoño, donde, en contraste con el blanco de los
molinos, se conjugan colores tan variados como el verde esmeralda de los
quiñones, el pardo de los barbechos, el ocre de las vides, el verde oscuro de los olivares, y el morado,
rojo y amarillo de la inigualable, preciada y bella rosa del azafrán, de la
cual nos ocuparemos más adelante.
Corroborando lo anterior, otro poeta local, en
este caso, Santiago Moraleda nos dejaba esta obra:
El campo de Consuegra
ha vestido la magia de su púrpura,
como enseña sagrada
de esta Mancha impoluta.
En la gran piel de toro,
es La Mancha una gracia, que perdura
con sus casitas blancas,
el molino en la altura
y castillos atentos
en vigilia de lunas.
Hombres que piensan recio,
mientras miman los surcos como a cunas,
dispuestos al ensueño
y al vuelo en ala pura.
Cada flor es un beso,
que da el otoño, a la tierra, en su ternura,
con realidad de gracia
que cubre al llano con su veste única.
El fino estigma rojo
es sangre castellana, que circula
en la flor encendida
de esta tierra fecunda
con sus labios abiertos,
que van dejando huellas muy profundas.
Y otro beso al trabajo,
que da la tierra siempre, a quien sin duda
se entrega a su caricia y su cuidado,
y ella ofrece su ubérrima fortuna.
Pero también octubre encerraba otros matices. A
medida que progresaba la vendimia, y de las bodegas surgía el inconfundible
olor a mosto en fermentación, por santa Teresa, desafiando la neblina o el
rocío mañanero, comenzaban a aparecer entre las mullidas parcelas de celemín,
repartidas por los campos que circundaban el casco urbano, unas moradas florecillas que, sin pasarse
mucho tiempo, serían cientos de millares, las cuales, en uniformadas hileras,
ofrecerán una espectacular alfombra; tan deslumbrante y bella a los ojos del
observador, como ardua de recolectar, y satisfactoria en lo económico para sus
propietarios.
Si como parecía, se trataba ya del esperado "apretón" o "floritón", sin demora, de
todos los rincones del pueblo asomaban gentes presurosas, con cestas de mimbre
bajo el brazo, camino de los azafranales. Incluso las abejas, que a esas alturas del calendario
no esperaban semejante manjar, se rebozaban gozosas entre sus "pajitos".
Entonces no cabían excusas, como fuera, había
que buscar refuerzos para amparar la cosecha. Primero recoger la rosa, y luego,
en interminables veladas nocturnas realizar su mondado y tostado, todo de forma
artesanal. Quienes como en mi casa teníamos los azafranales complementarios a la economía familiar, y su
extensión era la adecuada, fácilmente encontrábamos la cercana ayuda, conocida como
"echar el clavo" en
familiares no cosecheros.
En cambio, los llamados "azafranaleros" que, al cultivar el azafrán como negocio,
ocupaban amplias parcelas, ya tenían contratadas de antemano "mondaoras" que, por su trabajo, cobrarían en especie, la
cuarta parte del producto mondado.
El Imparcial, mi barrio de residencia
entonces, eran fiel reflejo del ambiente azafranero que se vivía en Consuegra.
Durante la recolección se podían ver grupos más o menos numerosos de vecinos
mondando rosa en las puertas de sus casas; los cuales, llegado el mediodía,
hacían un hueco en las tareas de monda y, en la misma mesa, en plena calle, se
comían el cocido para perder el menor tiempo posible. En otras ocasiones eran
montones de cebolla los que se pelaban en el mismo lugar, o en las empedradas aceras
se esparcía el esparto segado en los azafranales para, una vez secado al sol, servir
de alimento a algunos animales del corral.
En el caso que me tañe, a decir verdad, aunque
unas veces por cuestiones escolares y otras laborales no me prodigué mucho en el
ámbito azafranero, puedo decir, que más de una ocasión ayudé a sacar, pelar o
plantar cebolla; "entrilar"
azafranales; "dar humazo" a
los ratones; coger y mondar rosa, o tomar con delicadeza el azafrán ya tostado
en el "ciazo".
A
resultas de toda esta laboriosa actividad, el azafrán se guardaba en baúles
caseros, nunca mejor dicho, <<como
oro en paño>>, a la espera del comprador más convincente, o la
ocasión más propicia. En este sentido, se cuenta, con cierta ironía, que un
matrimonio consaburense fue a Madrid a una consulta médica particular. Como, pese a su aspecto rural, sus ropas, al estar guardadas en el mismo
mueble desprendían un fuerte olor a azafrán, delatándoles como cosecheros, la
tarifa médica les aumentó, al considerarles en cierta manera como ricos, aunque
en realidad no lo fueran.
Toda
aquella monotonía otoñal vino a romperse de forma casual al comienzo de la
citada década de los sesenta cuando, un nuevo Quijote procedente de las
estribaciones de los Alpes recalaba en La Mancha buscando aventuras.
Se
trataba de don Oskar Dignöes Danchakova, Director de la Oficina del Turismo
Austriaco para España e Hispanoamérica, el
cual, en la primavera de 1962, como guiado por una estrella rutilante llegaba por
vez primera a Consuegra. Venía en busca de
jarritas de barro para la inauguración del molino Rocinante de Alcázar de San
Juan.
Situado ya en la calle de las santas Justa y
Rufina, contactó con los hermanos alfareros Ineso y Gregorio Moreno. De aquel encuentro
no solo consiguió los objetos que necesitaba, sino algo más grande; entre ellos
surgió una amistad tan sincera, que sería el origen de todo lo que vendría
después.
Como desde entonces, la visitas de Óskar a Consuegra
eran cada vez más fluidas, en una de ellas se entrevistaba con dos personajes
que, a la postre, serían fundamentales para el devenir de los acontecimientos.
Uno era el alcalde de la ciudad, Pedro Albacete del Pozo, y el otro su concejal,
Francisco Domínguez Tendero. El resultado fue la formación de un trío tan
entusiasta, que se propuso con miras al turismo, entre otros proyectos, el
rescatar de sus ruinas el entorno monumental del cerro Calderico.
Enfrascados
pues en su ilusionante empresa, Óskar que ya había conocido de cerca la rosa
del azafrán, cierto día, de forma inesperada, sugería a su dos socios la
posibilidad de crear una fiesta en honor de la citada flor.
Aportando ideas llegaron a la conclusión,
que la misma tendría como finalidad: exaltar los valores económicos y culturales
de La Mancha, representados por el azafrán, la artesanía popular, los molinos y
el folclore.
Así, con sumo sigilo, fueron durante semanas
gestando el evento que vio la luz por vez primera el domingo 27 de octubre de
1963.
Muy a su pesar suyo, la inmensa mayoría de los
consaburenses apenas pudieron participar en los actos entregados como estaban
por completo a la recolección de la rosa. Aunque muchos hicieron un hueco, para
ver por la tarde la actuación del novillero local, Vicente Punzón "El
Venezolano". No ocurrió lo mismo cara al exterior, que diferentes medios de comunicación se encargaron de difundir la Fiesta a los
cuatro vientos.
Contando los fundadores con un reducido, pero
selecto y laborioso grupo de colaboradores locales y otros foráneos, como el
pintor Gregorio Prieto, el compositor Federico Romero o el periodista Manuel
Zuasti, cada año que pasaba, la Fiesta iba creciendo en todos los aspectos, no
faltando la puntual reconstrucción e inauguración de nuevos molinos.
La IV
edición, correspondiente al año 1966, marcaría un hito en el devenir de la
Fiesta, con varias e importantes innovaciones.
Una
de ellas, la cual desde el primer momento suscitó un gran interés y curiosidad entre
los visitantes, era el Concurso Nacional de Monda de Rosa de Azafrán; que por
cierto, tuvo en mi tía Inés García, su primera ganadora.
Igualmente se organizaba la I Feria
Interprovincial de Ganado Ovino Manchego.
Pero,
sin duda, el principal atractivo de aquella edición fue la introducción de la
figura de Dulcinea como homenaje a la mujer manchega; personaje mítico, tan
dignamente representado hoy por Aurora y, que según Miguel de Cervantes ocupaba
un lugar en el corazón de Don Quijote, cuando decía: <<Limpias, pues, sus armas, hecho del morrión celada, puesto
nombre a su rocín y confirmándose a sí mismo, se dio a entender que no le
faltaba otra cosa, sino buscar una dama de quien enamorarse,
porque el caballero andante sin
amores era árbol sin hojas y sin fruto, y cuerpo sin alma.>>
Para acoger
un programa cada vez más extenso, la Fiesta se ampliaba de viernes a domingo;
siendo tal el prestigio alcanzado, que en sus solo cuatro años de existencia, ya
era declarada oficialmente de Interés Turístico.
Al año
siguiente, la guinda del pastel, fue la creación de la simbólica Molienda de la
Paz y del Amor, a realizar en el
molino Sancho.
Dicho sea de paso, la influencia familiar de las Dulcineas aportaba a la
ciudad, sin costo alguno, la reconstrucción de nuevos molinos, o el propio
castillo, y la dotación de edificios, como la Casa de la Cultura, o el cuartel
de la Guardia Civil.
Fruto de aquel movimiento cultural, surgieron o se incrementaron las
relaciones de Consuegra con Andorra, la Orden de San Juan o la localidad
catalana de Prat de Llobregat
A todo
ello, la presencia de personalidades de la política, las ciencias y las letras,
como Premios Nacionales de Literatura, embajadores
de distintos países, o en una ocasión, la propia reina Geraldine de Albania, se
hacía más palpable en cada edición.
Recuerdo que, en la inauguración de uno de los
molinos, me situé cerca de las personalidades allí presentes. Estaba yo justo detrás
del alcalde, don Pedro Albacete, cuando éste, micrófono en ristre, con la euforia que le caracterizaba, comenzó
a saludar públicamente a los ilustres invitados, a los cuales iba reconociendo
sobre la marcha. Al finalizar de dar nombres, Francisco Domínguez que se
encontraba a su lado y, que como fiel
escudero, controlaba la situación con más calma, le dijo en voz baja. También
está don León Herrera. Entonces, don Pedro tuvo un lapsus y, en medio de su
entusiasmo exclamó: ¡También contamos con
la presencia de Helenio Herrera!. El invitado, que era nada menos que Director
General de Empresas y Actividades Turísticas, replico con toda naturalidad: << Sr. alcalde, Helenio Herrera es un
entrenador de fútbol, yo soy León Herrera>>.
Los presentes rieron la anécdota, don Pedro rectificó , y todos tan amigos.
A
mí como aficionado a la prensa, me llenaba de satisfacción el ver cómo, a
consecuencia de la Fiesta, Consuegra ocupaba páginas enteras en los medios de
comunicación, e incluso la portada de periódicos y revistas de tirada nacional,
o extranjeros; programas radiofónicos de gran audiencia, por no decir del NO-DO,
cuyo documental se exhibía en todas las salas cinematográficas de España.
Algo
parecido ocurría con la presentación anual de la Fiesta en la Casa de la Mancha
de Madrid, donde yo, mostrando mi orgullo consaburense acudía con algunos
compañeros de trabajo, e incluso haciendo la mili y vestidos de soldados, a
compartir aquellos actos culturales llenos de emotividad.
Retomando nuestro peculiar recorrido estacional,
rebasada la festividad de Todos los Santos la recolección azafranera entraba en
su recta final. Atrás quedaban unas jornadas de trabajo agotador, pero compensadas
por los aromas y sabores especiales de una Fiesta, que ya era santo y seña de
Consuegra, la cual completaba nuestra particular trilogía festiva por
antonomasia.
Pasaron los años y, a mediados de la década de
los setenta, Pedro Albacete y Óskar Dignöes
se apartaban totalmente de la escena. Tan solo Francisco Domínguez permaneció
aportando su experiencia y colaboración a quienes venían a tomar el relevo. Como agradecimiento a su labor, cada uno de
ellos tiene hoy dedicada una calle en Consuegra. El último ha sido Pedro
Albacete, cuyo nombre figura desde hace pocos meses en la subida al cerro
Calderico.
De este
modo, con el esfuerzo de las sucesivas Corporaciones Municipales, y contando el
respaldo de nuevas personalidades nacionales y autonómicas, la Fiesta siguió año
tras año manteniendo su esencia. De la misma forma, que se continuaba con la
reconstrucción del castillo, y la recuperación de nuevos molinos. Pero
faltaríamos a la verdad, si ocultáramos, que ediciones hubo, en que la apatía y
la indiferencia se adueñaron de la misma.
Afortunadamente aquello fue transitorio, y la Fiesta
volvió a recuperar el prestigio que por su trayectoria y méritos propios le
corresponden, hasta situarse de nuevo, entre las más representativas de
Castilla-La Mancha; ser declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, y
seguir despertando el interés de cientos de visitantes.
Por
ello, para nada deben inquietarnos las <<fiestas
o jornadas del azafrán>>, o
como quieran llamarse, que durante estas fechas, cada vez en mayor número
aparecen por distintos pueblos de la región. Nosotros, únicamente debemos
interesarnos en mantener lo nuestro. Pero si queremos que nuestra Fiesta
conserve intacto todo su reconocimiento y esplendor, ésta es una tarea que nos compete
a todos los consaburenses, cada uno en su parcela; sin tener en cuenta, matiz,
ni color político alguno. No debemos
dormirnos en los laureles y conformarnos
con que la Fiesta se mantenga gracias a
su inercia y popularidad. Como todo en la vida, necesita una constante
renovación, e incorporación de nuevos alicientes.
En este sentido, justo es reconocer, y
felicitar, a cuantos de forma individual
o colectiva, colaboran con la Comisión de Turismo de nuestro Ayuntamiento en la
organización de los actos; sin dejar de mencionar de manera especial al Grupo
de Coros y Danzas Rosa del Azafrán, cuya presencia ha sido imprescindible desde
la creación de la Fiesta; lo mismo que la Asociación de Mujeres Nuevos Caminos,
creadora hace 19 años, de uno de los de los eventos, actualmente más populares
de la Fiesta, como es el certamen gastronómico.
Igualmente,
cabe citar, a la Banda Municipal de Música, la cual tendremos ocasión de
escuchar seguidamente, y cuya presencia es esencial en todos nuestros actos
festivos. De la misma forma que nos congratula, que el cultivo del azafrán,
aunque lentamente, siga en franca recuperación.
No quisiera terminar mi intervención, sin reiterar
mi agradecimiento, tanto al alcalde de la ciudad, Benigno Casas, como a la
concejala de Turismo, Alicia Moreno, al haberme confiado la misión de ser el
pregonero de esta Fiesta.
De
la misma forma, y siendo plenamente consciente, de aquella frase que pronunció
el mismo Jesucristo, de <<Nadie es
profeta en su tierra>> quiero agradeceros a todos, la amabilidad y la
paciencia que habéis tenido en escucharme.
Y ya para finalizar, aunque en nada me
considero escritor, y menos poeta, con permiso de nuestros amigos, ya
profesionales, del grupo "Hijos de
un río Amargo", me he tomado la libertad de ofreceros este soneto de
mi exigua cosecha:
Con la silueta recia del castillo
enclave singular de La Mancha,
sobre el infinito horizonte que se ensancha
bañada por el célebre Amarguillo.
Entre campos de
amapolas y tomillo
extiende Consuegra sus cosechas,
donde un pote, unas migas o unas gachas
sabe a verso, romance u estribillo.
Con la dulzura de tu rico mazapán,
te mueves al compás de los molinos
humilde como rosa de azafrán.
Te dejas paladear como tus vinos,
y a ti llegan por todos los caminos
caballeros de la Orden de San Juan.
Muchas gracias a todos.
Julio García Ortiz
Pregón de la LII Fiesta de la Rosa del Azafrán
Acto de Exaltación Manchega
Teatro Don Quijote de Consuegra (Toledo)
25-octubre-2014
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